MUTEPAZ
Con un liderazgo apto, y determinacion firme para defender los derechos humanos,el respeto de la dignidad humana,la equidad, trabajar por las mujeres que han sido el blanco y han sufrido, por las victimas de las comunidades indigenas de la sociedad civil en marco del conflicto armado, la autodeterminación de los pueblos y el desarrollo social, comprometiéndonos a luchar por la unidad nacional y la solidaridad con tod@s, junto a los hermanos no indígenas solidarios a nuestra causa.
miércoles, 24 de abril de 2013
Lo que vimos en El Noveno Yanama de Bahía Portete
Entre el 15 y el 20 de abril, se realizó el Noveno Yanama por el retorno, la justicia y la reparación colectiva de la comunidad de Bahía Portete, conmemorando los 9 años de la masacre que sufrió esta población Wayuu por parte de los paramilitares.
A diferencia de años anteriores, el encuentro se basó en reflexionar y aportar ideas para un retorno digno y articulado con las instituciones encargadas (Unidad de Víctimas, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Interior y el Centro de Memoria Histórica acompañaron). Entre las actividades realizadas en este territorio de la Alta Guajira, se destaca la construcción de la Enramada de la Resistencia, como símbolo de la tenacidad que ha tenido el pueblo Wayuu en la búsqueda incesante de la verdad y la justicia, por los hechos de violencia que los despojaron de su territorio. También, se pintaron las ruinas de lo que alguna vez fueron sus hogares, su escuela y su centro de salud. Para la comunidad, estos lugares -en los que el tiempo y la naturaleza han dejado su huella-, son sagrados y están cargados de recuerdos. Allí quieren preservar la memoria de lo sucedido, reconocer su historia y que las futuras generaciones conozcan su pasado y no permitan la repetición de los hechos. Una limpieza espiritual también hizo parte de la agenda de esta semana conmemorativa. El ritual fue realizado por la “Piachi”, una mujer adulta Wayuu, quien con chirrinche - bebida fermentada a base de panela- limpió el espíritu de todos los presentes, con el fin de ahuyentar los malos espíritus del territorio sagrado.
Reparación y Retorno
Durante los últimos dos días del noveno Yanama, 19 y 20 de abril, la comunidad se reunió con la Unidad de Víctimas, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Interior y el Centro de Memoria Histórica para dar a conocer sus propuestas en la reconstrucción del territorio, el retorno y la reparación colectiva.
De este encuentro se destaca la excelente disposición de los Wayuu. Mostraron a las instituciones maquetas de cómo soñaban sus nuevos hogares. También insistieron en la necesidad de apoyar al grupo de personas mayores que están acompañando y asesorando las decisiones sobre este proceso de reparación, pues son los adultos los símbolos de respeto y sabiduría dentro de su comunidad.
Para María Luisa Moreno, investigadora del CMH que participó en el informe La masacre de Bahía Portete. Mujeres wayuu en la mira, este proceso de reparación y retorno es especial y muy diferente a cualquier otro, pues aparte de la reparación integral, también debe haber un acompañamiento con un profundo respeto por sus creencias, su cosmogonía y el significado que tiene para ellos su territorio.
La comunidad Wayuu de Bahía Portete espera que este sea el último Yanama, pues en su décima conmemoración quieren estar habitando nuevamente su territorio.
Finalmente, pidieron al CMH involucrarse en una iniciativa de memoria, con el objetivo de crear un espacio que se convierta en el símbolo de la memoria, historia y la valentía de la comunidad de Bahía Portete.
http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/index.php/noticias/1128-lo-que-vimos-en-el-noveno-yanama-de-bahia-portete
domingo, 14 de abril de 2013
9- YANAMA DEL 15 AL 20 ABREIL DEL 2013, ALTA-GUAJIRA
Señores:
compañer@s
Invitación
Reciba un fraternal saludo de la comunidad Wayuu de Portete.
Al cumplirse el Noveno aniversario de la masacre de nuestra comunidad la cual
configura un genocidio contra nuestro pueblo, anhelando justica y el retorno a
nuestro territorio ancestral en condiciones de dignidad con todas las garantías de
parte del Estado colombiano.
La comunidad Wayuu de Portete realizará “EL NOVENO YANAMA, POR EL
RETORNO, LA JUSTICIA Y LA REPARACION COLECTIVA”, unidos por la
resistencia civil de los pueblos indígenas, tejiendo día a día y construyendo la
memoria y los sueños para la nueva generación por el retorno.
En Portete, alta Guajira – Colombia, durante los días 15 al 20 de abril de 2013, al
cual le estamos invitando muy especialmente.
Contaremos con presencia de delegados de organizaciones e instituciones
Municipales, departamentales, nacionales e internacionales en esta
Conmemoración tan significativa para la comunidad y las Victimas.
Para nosotros es importante tener su acompañamiento y solidaridad.
Atentamente,
DEBORA BARROS FINCE
TELEMINA BARROS C.
Organizadora del evento Organizadora del evento
Email: wayuumunsurat@yahoo.com
Email mujertejiendopaz@yahoo.es
Celular: 3002773822-3165310445.
Celular: 3005620108-3187354555
jueves, 14 de marzo de 2013
LA PRIMERA AYUDA HUMANITARIA DESPUES 8 AÑOS, DELA MASACRE BAHIA PORTETE.
jueves, 21 de febrero de 2013
LIDEREZA, LUCHADORA, GUERRERA, MUJER, MADRE Y COMPAÑERA
Angelica no sabes el vacio que dejas compañera, tu lucha incansable por defender los derechos de las mujeres de todo tipo de violencia y uno tan algido tan fuerte como es el caso de violencia sexual que marco tu vida y la de muchas mujeres en el pais, solo tu con tu fuerza y ejemplo rompiste el silencio del dolor y trauma en cada unas de muchas mujeres que por el miedo, pena y venguenza de estigmatizada estan en el anonimato.
hoy quedamos confundidas por esa desicion que te alejo de nosotras partiendo a otra vida diferente donde desde haya solo pedimos que haya justicia, que tu voz llegue a muchos lugares para seguir defendiendo los derechos de la mujer en colombia.
seguiremos tejiendo la palabra buscando que nuestras peticiones sehan escuchadas por todos hasta pronto amiga.
mutepaaz.
Mensaje de la Directora de la Unidad sobre la muerte de Angélica Bello
Esta mañana nos recibió con una noticia trágica: la muerte de Angélica Bello. Tristeza, impotencia, miles de preguntas, imágenes de encuentros recientes, recorren mi corazón. Por eso, estas palabras parten del dolor, pero también de todo aquello que Angélica representaba para mí y para muchas otras personas en este país aquejado aún por tantas violencias.
Acaso el recuerdo más reciente es el del pasado Comité Ejecutivo para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, hace apenas un mes. Angélica fue elegida por las propias organizaciones de víctimas como una de sus representantes ante esta instancia. Antes de esa reunión conversé con ella; le dije que no tenía la obligación de hablar de su caso en este espacio, aunque fuera valioso escuchar su testimonio y su lucha de tantos años. Ella replicó, con la convicción y la ternura de la que siempre hacía gala, que tenía claro que si había llegado hasta allí era para hablar de todo ello, y que sabía cómo hacerlo.
Y así fue, en efecto. Esa misma valentía que le conocimos en tantos escenarios, esa misma fuerza para hablar no solo a nombre propio sino de tantas mujeres a las que supo escuchar, acompañar y defender, esa convicción de saber que tenía de su lado la verdad y que solo reclamaba que esta pudiera ser acompañada por la justicia, todo ello fue visible cuando intervino en el Comité.
El testimonio suyo fue tan impactante que, en la rueda de prensa, el Presidente señaló: “Un aspecto que Angélica trajo a colación en la discusión que tuvimos: La necesidad de fortalecer todo el proceso de la ayuda psicosocial. Y vamos a buscar los mecanismos para ampliar en cantidad y en calidad esa ayuda. Ese es uno de los problemas subestimados y cuya solución también ha sido subestimada. Porque parte de la reparación en los casos de, por ejemplo, las mujeres que han sido víctimas de la violencia sexual, es esa ayuda”.
Gracias a la contundencia de Angélica, su propuesta se convirtió en una decisión del Gobierno. Por eso, en diálogo con la propia Angélica, con la Defensoría del Pueblo, con otras defensoras de derechos humanos y con el Ministerio de Justicia, comenzamos a proyectar acciones para la atención psicosocial de mujeres víctimas de acceso carnal violento. En estas semanas dimos pasos importantes para dar inicio a este proyecto, como se lo comentamos a Angélica apenas el viernes pasado.
La partida de Angélica nos compromete a avanzar más en esta apuesta, en la cual aún nos falta trabajar mucho. Se lo debo a sus años de lucha y a todo lo que ella representó para muchas personas – me incluyo entre ellas. Se lo debo por esa confianza mutua que empezaba a crecer entre nosotras, al sabernos y reconocernos como parte de una misma lucha. Se lo debo a su convicción y su esperanza. Y se lo debo también a quienes su muerte deja miles de preguntas atravesadas en el corazón, desconcertadas e interpeladas al conocer que esa fortaleza se rompió por el lado más débil.
Durante todo el día he recordado la mirada de Angélica. En sus ojos se resumía y expresaba todo aquello que rememoro en estas líneas: su valor, sus convicciones, sus ilusiones, su hermosura. Su mirada me toca, me interpela, me cuestiona. Que esa mirada de esperanza sea la que recordemos y que tengamos la misma valentía e ilusión para llevar esa esperanza a la realidad.
Paula Gaviria
Febrero 17, 2013
domingo, 6 de enero de 2013
Analisis de Reflexion sobre el Retorno 2013.
presentado. Comunicaciones MUTEPAZ.
El año 2012, cosmogónicamente
importante para los pueblos indígenas, gracias al legado de nuestros hermanos y
hermanas mayas, despuntó con la esperanza de nuestra Comunidad de retornar a
nuestro territorio, a nuestro amado Portete.
Fue precisamente en el mes de mayo,
valga decir ocho (8) largos años después de haber ocurrido la masacre contra nuestro pueblo,
contra nuestras mujeres y nuestros niños y niñas, que en una noche estrellada y
rutilante sellamos nuestro compromiso de retornar definitivamente, bien de la
mano del gobierno o sin ella. Nuestra
decisión es indeclinable y de las
autoridades arijunas demandamos la misma actitud.
Ni uno solo de los días por fuera del
territorio ha sido fácil para nuestra comunidad y para cada uno de sus
miembros. Hay mucha tristeza, hambre y
destierro acumulado. Mucho trabajo es el que hemos pasado, entre otras porque
nuestras mujeres y hombres laboriosos como ninguno, no han conseguido un oficio
digno en la ciudad.
En lo corrido de este acercamiento con
el Gobierno para concretar el Retorno a
nuestro territorio, tampoco hemos encontrado la mejor comprensión por parte de algunos funcionarios, quienes
preocupados más por ser protagónicos que por cumplir con su deber con las
víctimas, han llevado a cabo acciones perturbadoras para nuestra comunidad,
habida cuenta que pretendieron dividirnos. Por fortuna la templanza y lealtad
de nuestra Comunidad se impuso y hoy nos encontramos más unidos que antes.
En medio de ese clima de confusión,
los verdaderos enemigos de la Comunidad y del proceso de Retorno, aprovecharon
para emprender acciones contra las dos voceras siendo hostigadas y objeto de
amenazas y atentados, cuando se encontraban en pleno desarrollo de actividades
propias con la Comunidad, según los compromisos adquiridos con el gobierno y la
Unidad de Víctimas.
Podemos decir que el camino del
retorno a Portete es un verdadero jardín de rosas, pues así como están las
flores, reflejadas en los rostros alegres de nuestros mayores y en niñas y
niños, también se encuentran las espinas, representadas en los sinsabores que
dejan las actuaciones incoherentes de algunos funcionarios destacados
para este proceso.
A esto último, se le debe sumar los
enormes trámites a los que nos vemos abocadas a cumplir para poder obtener las
condiciones y recursos básicos para las reuniones de nuestra Comunidad. Pese a
esto ser tedioso, ya que no forma parte de nuestra cotidianidad y costumbres,
creemos haber cumplido cabalmente con lo requerido.
Pero si bien hemos cumplido, debemos
reconocer que no son pocos los momentos en los que hemos sentido desfallecer,
precisamente por los tratamientos displicentes de algunos funcionarios. También
debemos reconocer que en estos momentos de desazón, en la Dirección de la
Unidad de Víctimas hemos encontrado manos amigas y corazones comprometidos con
el proceso de Retorno, lo que nos ha levantado el ánimo para poder continuar.
Nuestra Comunidad quiere retornar al
territorio. Nuestra autoridad, nuestro viejo Agustín Fince quiere llevar de la
mano a su pueblo a Portete. Nosotras como voceras queremos continuar nuestra
incansable labor, desplegada por casi nueve (9) años. Solo pedimos comprensión
con nuestra causa para poder continuar con la obra del retorno, iniciada desde
el mismo día 18 de abril de 2004, cuando hombres armados con armas oficiales,
procedieron a insultar nuestras mujeres y niñas, a despojarnos de nuestras
pertenencias y a desarraigarnos de nuestras costumbres y nuestro territorio.
Las demandas que hemos hecho y
seguiremos haciendo, las hacemos desde nuestros sentires y desde las
obligaciones que nos imponen nuestras leyes ancestrales y de origen. Al
gobierno, a las autoridades arijunas, les pedimos que cumplan con sus leyes y
respeten las nuestras.
Finalmente, decimos con nuestros
hermanos y hermanas mayas, que esta oportunidad sea aprovechada para ayudar a
construir una nueva civilización, desprovista del egoísmo y pletórica de
espiritualidad y conciencia cósmica. Nada distinto a ello es lo que pretendemos
con el retorno a Portete.
Maracaibo 29 de Diciembre del 2012
viernes, 12 de octubre de 2012
El Proceso de Articulación y Fortalecimiento de Redes Territoriales de Víctimas y Las Voces de las Victimas
viceministro de justicia, Miguel Samper, Silvia Rucks, Directora de Pais PNUD
Comité Estratégico, Octubre 8 de 2012
Señoras y
señores representantes del Gobierno Colombiano,
Señoras y
señores representantes de las instituciones del Estado,
Señoras y
señores representantes de la Comunidad Internacional,
La
propuesta de Fortalecimiento y
Articulación de Redes Territoriales de Víctimas del Programa Promoción de la
Convivencia que se desarrolla desde el año 2009, cuenta con la activa
participación de organizaciones de victimas y organizaciones acompañantes que
conforman 18 Equipos Promotores con presencia en 18 territorios del país y que
a fecha de hoy cuenta con 917 organizaciones
articuladas.
El
trabajo que realizamos en las regiones incluye el fortalecimiento de nuestras
organizaciones y el de sus líderes y lideresas, el análisis de la situación de
las víctimas y sus necesidades que aunque puedan tener a menudo rasgos comunes,
son diferentes en cada territorio; la realización de espacios de reflexión en
materia de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición; la
interlocución, diálogo y construcción de propuestas para las instituciones del
nivel local, departamental y nacional encargadas de la atención y reparación a
víctimas; la puesta en marcha de ejercicios de memoria histórica etc. Desde los Equipos Promotores, nos articulamos
con las organizaciones de nuestros departamentos o territorios para procurar
que, en estas actividades, participen el mayor número posible de
organizaciones. Buscando generar y fortalecer redes territoriales que, a su vez, se conforma como una red nacional.
Hoy estoy aquí como vocera de este proceso para traer desde las regiones a esta
mesa de diálogo las voces de las víctimas y darles a conocer algunos de
nuestros puntos de especial preocupación y algunas de las propuestas y
recomendaciones que hemos elaborado conjuntamente.
En el marco
de esta propuesta, las organizaciones de víctimas que la conformamos hicimos un
ejercicio de recolección de información en todos los territorios para extraer
(mediante un trabajo de campo, reuniéndonos con las organizaciones en cada
municipio y unificando y analizando la información) una agenda común de temas
de gran preocupación o impacto en los territorios y que se han convertido en
los puntos centrales de nuestro trabajo de fortalecimiento (individual y
organizacional, de incidencia, de memoria histórica etc.):
-
Desaparición
Forzada.
-
Violencia
Sexual.
-
Restitución
de tierras.
-
Desplazamiento
forzado.
-
Memoria
histórica.
-
Reparación
integral.
-
Protección: lamentablemente, trabajando por y para
las víctimas asumimos un riesgo que nos afecta en la vida diaria, que se
extiende a nuestras familias y que ha costado a la vida a muchos compañeros y
compañeras. Repito: les ha costado la vida. Y sin embargo, seguimos sufriendo
amenazas, atentados, presiones y por tanto, tomando las medidas que podemos
para protegernos y reclamando siempre al Estado la obligación que tiene de
garantizarnos la seguridad y la integridad
Estos
temas, han sido objeto de análisis y de trabajo por las organizaciones en cada
territorio para después tratarles en 23 espacios de diálogo realizados hasta la
fecha. Estos espacios de diálogo son diseñados, preparados y organizados por
las propias organizaciones y convocamos a la institucionalidad local (y a la
cooperación internacional del territorio, si la hay) para crear o fortalecer un
diálogo permanente con ellos y para que nuestros puntos de vista, nuestras
demandas, nuestras opiniones y nuestras propuestas sean escuchadas. En esos
espacios de diálogo territorial buscamos construir acuerdos con la
institucionalidad y que se alcancen compromisos que redunden en la restitución
de nuestros derechos. Entendemos que esos Espacios de Diálogo no son un evento,
sino parte de un proceso pues nuestro trabajo se centra posteriormente en hacer
seguimiento a esos compromisos para comprobar que lo que se acuerde se
convierta en realidad. Las víctimas sabemos que es fácil hablar y prometer, pero
que más difícil es cumplir. Y hoy estoy
aquí en ese espacio de diálogo con la misma intención.
El trabajo de incidencia que hemos desarrollado en
los territorios a través de este proceso ha conseguido tener impacto en las
regiones y me gustaría mencionar algunos:
ü
En Norte de Santander, la incidencia de las
víctimas impulsó y logró la creación de la oficina departamental de atención a
víctimas.
ü
En el Putumayo,
ha logrado comprometer al gobierno de Mocoa en la creación un centro de
atención similar para enero de 2013.
ü
Se ha conseguido que las instituciones
competentes organizaran jornadas de atención y registro a las víctimas
residentes en Bogotá.
ü
En el Cauca, se ha conseguido la participación
de las organizaciones de víctimas en el diseño del Plan Departamental de Atención
Psicosocial.
ü
En el Cesar, se han facilitado acuerdos para la
capacitación de las victimas con el SENA.
ü
En Magdalena Medio, se han entregado propuestas
específicas a la PGN sobre el daño colectivo y su medición con miras a lograr
una reparación ajustada a derecho. También se ha establecido un diálogo directo entre las víctimas de
desaparición forzada y la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas
Desparecidas que asumió el compromiso de realizar una plenaria en el territorio
para dar seguimiento a esa interlocución directa con las víctimas.
ü
En Nariño, la interlocución permanente con la
institucionalidad ha posibilitado el desarrollo de jornadas de atención a víctimas
y espacios de rendición de cuentas sobre los avances en la implementación de la
Ley 1448 y en alianza con la Alcaldía de Pasto se ha acordado el acompañamiento
de la oficina de atención a víctimas.
ü
En el departamento del Magdalena, en
articulación con la alcaldía de Santa Marta se ha definido la construcción de la casa de la mujer con el
fin de atender a las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto
armado y la construcción de propuestas especificas sobre verdad, justicia y
reparación para los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.
ü
Se ha visibilizado la situación de las víctimas
del Chocó a los Alcaldes y personeros de 28 municipios del departamento.
ü
En
Santander, se creó un Comité Departamental de Víctimas que realizó
incidencia para lograr la instauración de un Tribunal de Justicia y Paz en la
región.
ü
En la Guajira, la incidencia de las impulso y
logro la creación de la oficina de atención integral a las víctimas en el
municipio del Molino, ha logrado comprometer al gobierno del municipio de
Uribía en la creación de un centro de atención integral a víctimas y además de
comprometer y lograr incluir en su plan de desarrollo el Retorno de la
comunidad de Portete, en el Municipio de Riohacha se comprometen a la creación
del centro regional a las víctimas, resaltando la participación en comité de
justicia transicional a nivel municipal, departamental y espacio Nacional. Las
organizaciones que han adelantado trabajo con el programa de promoción de la
convivencia.
Así mismo, a nivel nacional esta red de víctimas realizó
155 recomendaciones concretas al borrador de la Ley de Víctimas y a su Decreto
Reglamentario de las cuales aproximadamente la mitad tuvieron fueron recogidas (en
diferentes grados) en su texto final.
Así mismo, recientemente hemos realizado un análisis conjunto para formular observaciones
al borrador del protocolo de participación de víctimas que serán entregadas
próximamente a la Unidad de Víctimas a través del PNUD.
En
definitiva, desde las organizaciones creemos que este proceso de
fortalecimiento y articulación de redes territoriales de víctimas, nos ha
permitido generar y fortalecer, de manera independiente, canales y espacios de
comunicación que buscan profundizar en la
relación de confianza entre las propias organizaciones de víctimas, y entre las
organizaciones de víctimas y la institucionalidad en los distintos niveles
territoriales. Sirviendo también como un puente de articulación, consulta y
diálogo para numerosos temas de política pública relacionados con la
exigibilidad de sus derechos.
Reconociendo
los avances conseguidos en los últimos años, las víctimas del conflicto armado
queremos lograr una participación plena, activa y efectiva en todos los
procesos: tanto en la construcción e implementación de la política estatal como
en los procesos sociales, administrativos y judiciales. El acceso a la Justicia
sigue presentando barreras estructurales que deben ser superadas para que
podamos ejercer y ver satisfechos nuestros derechos. Barreras estructurales del
propio sistema de Justicia en Colombia o
barreras estructurales basadas en la precaria situación de vida de la mayoría
de las víctimas. Entre todas, hacen que las barreras sean a veces insuperables
para que una víctima pueda tener conocimiento y acceso a los procesos
judiciales que le son relevantes. Esto es especialmente grave en la Colombia
Rural.
A lo
largo del trabajo que he mencionado en los territorios por mis compañeros y
compañeras de la red de víctimas y en el marco de espacios de trabajo con las
organizaciones y en los espacios de diálogo se han establecido algunas propuestas
para el ejercicio pleno de la participación y de los derechos de las víctimas
que quiero traer a esta mesa en la que están reunidas algunas de las personas
que tiene mayor capacidad de decisión del país en estos temas
· Es necesario impulsar reformas en
las instituciones (especialmente en algunas regiones) para asegurar que la
institución fomente y promueva una cultura de respeto de los derechos humanos y
asegurar que el comportamiento de sus funcionarios y funcionarias se ajusta a
ello. Es difícil, en muchas regiones, mantener o restablecer la confianza en
las instituciones cuando hemos visto que, pese a los cambios en las leyes en el
nombre de las instituciones, y probablemente en su intención y espíritu, el
funcionario/a a cargo es la misma persona que ha habido siempre, con el mismo
comportamiento y con las misma conexiones. Desde las organizaciones creemos que
éste es un punto esencial para el que se deberían crear mecanismos y
estrategias concretas. Haciéndolo, no solamente se fortalecería la capacidad de
respuesta de la institución sino que es la única manera de hacer efectivas las garantías de no repetición y consolidar
el Estado de Derecho.
· Es necesario destinar presupuesto específico para la
atención, orientación y satisfacción de los derechos de las víctimas en las
regiones y localidades que permita contar con los servicios que la Ley
establece y con la infraestructura adecuada. Especialmente para que las
víctimas puedan tener una atención psicosocial adecuada para la recuperación y
superación de su trauma como para participar en los procesos. A menudo, el
acompañamiento psicosocial lo hacemos entre nosotros, entre las organizaciones,
entre vecinos y comunidades pero sin ningún acompañamiento de las Autoridades.
· Es importante insistir en una amplia difusión y divulgación
de los procesos de reparación individual y de los planes de reparación
colectiva y ligarlos a los niveles territoriales. Algo que permita descentralizar la idea de que la
satisfacción de los derechos depende de las políticas y directrices del nivel
central. Para ello, se debe empoderar, capacitar y dotar de medios a las
entidades territoriales.
· Es necesario que todas las instituciones implicadas
(especialmente a nivel regional) valoren y presten la atención necesaria a espacios
de participación no formales de las organizaciones de víctimas (diálogos
tripartitos, ejercicios de memoria histórica, espacios de reflexión etc.), para
que puedan comprender el contexto en su conjunto y prioricen el tema de
víctimas en sus agendas de trabajo.
· Es fundamental generar una estrategia amplia de
socialización del protocolo de participación de las víctimas y de su
funcionamiento una vez se conozca su texto definitivo. De esta manera, las
víctimas y sus organizaciones podrán familiarizarse con los espacios de
participación y las posibilidades que ofrecen los mismos. En
este sentido, las instituciones responsables deber coordinar todos sus
esfuerzos para que mediante un mensaje claro y con un lenguaje sencillo se
apropien los contenidos de este texto y la participación sea activa y efectiva.
· Es imprescindible que podamos vivir y trabajar en un
contexto de seguridad. Que nuestro trabajo como reclamantes o como líderes de
procesos de restitución de derechos no nos convierta en objetivos de grupos
armados, bandas criminales o grupos de poder aún presentes en las regiones y
que aún tienen impacto en la institucionalidad. Es necesario que nuestras
denuncias sea investigadas con celeridad, que arrojen resultados concretos que
permitan reducir la impunidad en la que quedan los ataques que sufrimos y
contribuir a prevenir nuevos atentados y amenazas.
Como vocera de este proceso de
redes territoriales de víctimas, confiamos en seguir contando con el compromiso
y disposición del Estado y con el respaldo de la cooperación internacional para
que, desde las regiones apartadas y en el diálogo con instituciones a menudo
reacias y prevenidas con las víctimas podamos seguir teniendo incidencia y
fortaleciendo y acompañando a cada víctima del país para que logre su plena
ciudadanía.
Gracias por la atención,
d
Debora Barros Fince.
Mutepaz
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