domingo, 1 de enero de 2012

Mujeres, entre el asedio y la desidia

Por Germán Uribe*
OPINIÓNEl Instituto Nacional de Medicina Legal reveló por estos días que en los últimos diez años se presentaron más de 600.000 hechos de violencia contra las mujeres; 4.000 asesinatos y 40.000 asaltos sexuales.
Lunes 26 Diciembre 2011

Lo que venimos de conocer ahora a través de distintas investigaciones de ONGs y de Navi Pillay, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en su informe sobre la mujer y el conflicto colombiano en 2010 referente a la violencia sociopolítica contra mujeres, jóvenes y niñas, alcanza, sin equívoco alguno, el contundente calificativo de espeluznante. Probablemente como muchas otras de las crueldades y barbaries ya incrustadas en el alma y en la historia diaria de los colombianos, pero para este caso, con connotaciones extremas ya que comporta una sistemática destrucción del equilibrio emocional y sicológico, y de la integridad moral y física del género femenino, ciertamente el más vulnerable y el menos protegido.

Espeluznante… sí.

"Los hechos sucedieron el 31 de octubre de 2004, hace seis años: me cortaron el cuero cabelludo con una macheta. El ‘Flaco’ vivía en la casa del frente de nosotros. Golpeó puertas, a mi marido le dio disparos y a mí no me quitó el cabello sino que me quitó el cuero cabelludo; me iba a meter viva en un hueco. Yo corrí, me metí en la casa de mi abuela bañada en sangre. Los carros no me querían sacar porque la gente temía. Sólo un señor se arriesgó a sacarme. En el hospital me cogieron cincuenta y pico de puntos y a los tres días me dieron de alta. La Policía de San Onofre me quitó las recetas de los medicamentos. Ellos eran los mismos: eran mandados por ‘Cadena’". (Rincón del Mar, entrevista a mujer adulta, Sucre, noviembre 2010). Testimonio tomado de La Silla Vacía, de entrevista a María Emma Wills, coordinadora del informe “Mujeres y Guerra: víctimas y resistentes en el Caribe Colombiano”.

Pero, igualmente, veamos este único dato de una investigación que cubre de 2000 a 2010, realizada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh): “… cada hora cerca de nueve mujeres sufrieron agresiones sexuales, y en su mayoría (84%), las víctimas fueron niñas menores de 18 años”, comprobándose en el estudio que los ataques, en un altísimo porcentaje, provinieron del Estado, bien sea por consumación directa, o por condescendencia o apoyo a los actos violentos cometidos por grupos armados ilegales.

En este 2011 se cumplieron cien años desde que se instauró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer… pero la lucha centenaria por sus derechos, definitivamente, al menos en Colombia, parece ir cada día más en reversa y, por ende, en contravía a sus anhelos. Su vulnerabilidad se viene acentuando, y su dependencia y algún grado de esclavitud en determinados ámbitos y regiones, acusan un nivel de desesperanza e impunidad que ni el Estado, ni los gobiernos, ni los legisladores, ni la sociedad machista, han querido enfrentar con rigor. Sufren por doquier las emboscadas a su integridad, y los logros específicos por el respeto a su dignidad, e incluso a su vida, parecen esfumarse mientras usted y yo, amigo lector, tan solo dolidos o indignados, da lo mismo en tanto la amenaza no cese, nos limitamos a escribir o a leer artículos como este.

Según la ONG española Itermón Oxfam, más del 50% de nuestra población son mujeres, algo así como 22.5 millones, padeciendo el 54% de ellas las rudezas de la pobreza o a la indigencia. Supimos que el Instituto Nacional de Medicina Legal reveló por estos días que en los últimos diez años se presentaron más de 600.000 hechos de violencia contra las mujeres; 4.000 asesinatos y 40.000 asaltos sexuales, y que cerca de medio millón fueron víctimas de violencia sexual en 407 municipios colombianos a manos de la Fuerza Pública, el paramilitarismo y demás actores armados de la guerra que estamos viviendo.

Y es que no nos queda más que repetir aquí, ejerciendo, eso sí, nuestra sagrada obligación de servir de altavoces de las injusticias y las atrocidades, cifras, estadísticas y resultados de los estudios a los que tuvimos acceso recientemente. Por ejemplo, entre 2001 y 2009, según la misma ONG española, cada seis horas una mujer colombiana fue abusada y un promedio diario de 245 fueron víctimas de algún tipo de violencia.

Pero es que, además, la prensa viene machacando a diario estos resultados investigativos que hacen que los columnistas nos sintamos exigidos a verterlos sobre nuestros limitados espacios críticos. Los que nos ocupan ahora, en particular, puntualizando una de las más feroces y sangrantes realidades de la “Colombia es pasión”, o la de la “Seguridad democrática”, o la del “todo vale”: Acción Social tiene registradas más de 1.950.000 desplazadas en el país: el 30 por ciento salió de sus hogares por violencia sexual y el 25 por ciento volvió a sufrir abuso en los lugares de refugio. Y en el marco de la Ley de Justicia y Paz, de los más de 57 mil crímenes admitidos por los paramilitares solo 86 son de violencia sexual, pese a que hay 727 denuncias. Y lo inaudito: hasta hace pocos días se concretó la primera condena a tres paramilitares del “refundador y patriótico” bloque Vencedores de Arauca.

En conclusión, la crudeza histórica colombiana ha convertido a nuestras mujeres en simples trofeos de guerra. Lo que este vergonzoso drama tiene por más condenable es la forma en que el conflicto las ha venido trasformando en carne de cañón y botín de guerra, “honor” del asaltante y posesión material de “bienes” del enemigo. Los perros de presa del paramilitarismo, por ejemplo, encontraron en la mujer el instrumento para la vindicta y el desahogo perfecto para sus apetitos salvajes de sangre y sexo.

Cientos de miles de mujeres colombianas viven hoy la fatalidad del terror, el desplazamiento, el despojo, el desarraigo, las laceraciones, la indigencia, las violaciones, la esclavitud, el olvido, la impunidad y la muerte.

¡Movilicémonos también por ellas!

*Escritor
guribe3@gmail.com
http://www.semana.com/opinion/mujeres-entre-asedio-desidia/169701-3.aspx
gracias al 2011, por todo lo bueno, lo malo la organizacion wayuumunsurat-mujeres tejiendo paz, seguiremos trabajando comprometid@s con las comunidades wayuu, wiwas, arijunas, mujeres cabezas de familia buscando lograr la verdad, justicia y reparacion real para los pueblos indigenas, para los sectores sociales que han luchado por conseguir la pervivencia y la paz para cada familia que han sufrido el dolor y la tristeza de perder a un ser querido, su territorio, su hogar rompiendo el tejido social de muchos colombianos.
los niños wiwas recibieron un detalle, estas familias se encuentra desplazada desde el año 2003, hemos venido trabajando hace tres años haciendo acompañamiento a estas familias, con las mujeres wiwinas trabajamos el empoderamiento de ellas,

fue posible darle un regalo a cada niño gracias al apoyo incondicional y la confianza y compromiso social del Arquitecto JOSE MIGUEL COTES, Ingeniero FRANK PACHECO, CAMILO POLO, TELEMINA BARROS y todos los miembros organizacion.

las mujeres tejiendo paz,
Debora Barros Fince.(kalaila Barros F.)
Directora- Mutepaz.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Gobierno define política de igualdad salarial para la mujer




A través del Decreto 4463 del pasado 25 de noviembre, el Gobierno determinó las acciones para promover el reconocimiento social y económico del trabajo de las mujeres y definió los mecanismos para hacer efectivo el derecho a la igualdad salarial.
El decreto le ordena al Ministerio de Trabajo diseñar, en un plazo máximo de seis meses, un programa de equidad laboral con enfoque diferencial y de género para las mujeres.

En el marco de ese programa, se deben fijar lineamientos de sensibilización y pedagogía para prevenir y sancionar el acoso laboral. Además, se deberá garantizar la igualdad salarial entre mujeres y hombres, en aplicación del principio de salario igual por trabajo igual, y se establecerán las sanciones correspondientes en caso de incumplimiento.
De acuerdo con la norma, la participación de las mujeres trabajadoras, empleadoras y representantes del Gobierno en la conformación de los espacios tripartitos de deliberación y concertación de las políticas laborales deberá ser de, al menos, un 30 %.
Además, se consagra la posibilidad de deducirles un 200 % del impuesto sobre la renta a los empleadores que ocupen a trabajadoras víctimas de la violencia.

El decreto aplica para los empleadores de los sectores público y privado, las administradoras de riesgos profesionales y la totalidad de las trabajadoras, independientemente de la forma de vinculación laboral.

(Mintrabajo, D. 4463, nov. 25/11)

http://www.ambitojuridico.com//BancoConocimiento/N/noti-111130-08_(gobierno_define_politica_de_igualdad_salarial_para_la_mujer)/noti-111130-08_(gobierno_define_politica_de_igualdad_salarial_para_la_mujer).asp

viernes, 25 de noviembre de 2011

NO A LA VIOLENCIA DE GENERO, SOMOS SIMBOLO DE PAZ.

NO MAS MUJERES WAYUU ASESINADAS
NO MAS MUJERES WAYUU GOLPEADAS
NO MAS MUJERES WAYUU VIOLADAS
NO MAS MUJERES WAYUU DESAPARECIDAS
QUEREMOS MUJERES PARA LA PERVIVENCIA
QUEREMOS MUJERES PARA LA PAZ.
Debora Barros Fince
Directora.



La org. wayuumunsurat, mujeres tejiendo paz ha venido rechazando todo tipo de violencia encontra de las mujeres wayuu y arijunas, apesar de los cambios drastico que hemos vivido desde hace mas de 8 años donde el pueblo wayuu todo el mundo conoce que es un clan matrilineal porque nosotras las mujeres wayuu somos el eje central de la familia de una cultura milenaria con autonomia propia de sugun nuestros USOS Y COSTUMBRES.
la historia de muchas mujeres quedaron marcadas para la humanidad por esa razon no podemos permitir que el maltrato, el asesinatos,las violaciones, desapariciones,amenazas se repitan cada dia en diferentes hogares del mundo, de pueblos, de familias por que en el territorio wayuu las multinacionales, los grupos paramilitares hicieron un estudio minucioso para doblegar a un pueblo guerrero asesinando, decapitando, violando a sus mujeres y no solo eso si no como hoy esta reflejado que el hombre wayuu aprendio a maltrataR a su mujer, nuestra organizacion esta comprometida utilizar estrategias y campañas encontra del no maltrato,fisico, sicologico, buscado decirle nuevamente a nuestro pueblo wayuu la esencia que tiene la mujer de seguir la pervivencia y continuedad de nuestro pueblo wayuu.
LA PALABRA MUJER PARA NUESTRA ORG. ES SAGRADA SIMBOLO DE PAZ.
Riohacha, 25 de noviembre 2011.

jueves, 24 de noviembre de 2011

En su primer mensaje en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, detalla una exhaustiva agenda de políticas para poner fin a la violencia contra las mujeres en todo el mundo. En base a estos tres pilares esenciales: prevención, protección y provisión de servicios, el llamado a la acción de la Sra. Bachelet insta a los líderes mundiales a movilizar la voluntad política y las inversiones para garantizar que las mujeres vivan libres de violencia.


16 Pasos para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres

1. Ratificar los tratados internacionales y regionales…
que protegen los derechos de las mujeres y de las niñas, y garantizar que las leyes y los servicios nacionales observen las normas internacionales en materia de derechos humanos.

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) puede ser una herramienta poderosa para lograr un cambio. Consulte el paso a la acción de la ley sobre la erradicación de la violencia contra las mujeres de Austria y otros casos innovadores.



2. Adoptar y cumplir las leyes…
para poner fin a la impunidad, juzgar a los culpables de violencia contra las mujeres y las niñas, y otorgar reparaciones y soluciones a las mujeres por las violaciones de que fueron víctimas.

En Brasil, la “ley Maria da Penha sobre la violencia doméstica y familiar” ha obtenido la celebración de 331.000 juicios y de 110.000 sentencias finales, y casi dos millones de llamadas al Centro de Servicio para las Mujeres.


El Gobierno de México adopta un enfoque de transformación en lo relativo a las reparaciones para las familias de las mujeres de Ciudad Juárez.


Se puede encontrar una guía exhaustiva sobre la legislación en materia de erradicación de la violencia contra las mujeres en el Centro Virtual de Conocimientos.



3. Crear planes nacionales y locales de acción…
para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas en todos los países, que logren reunir al gobierno, a las organizaciones de mujeres y a otras organizaciones de la sociedad civil, a los medios de comunicación y al sector privado en un frente coordinado y colectivo que luche contra dichas violaciones de los derechos humanos.

El Gabinete Palestino aprueba una estrategia nacional de lucha contra la violencia contra las mujeres en los Territorios Palestinos Ocupados, que supone la primera estrategia de este tipo en los países árabes establecida con una metodología de abajo a arriba.


El Manual para los planes nacionales de acción sobre la violencia contra las mujeres presenta en detalle un ejemplo de marco, y recomendaciones y mejores prácticas.



4. Hacer que la justicia sea accesible para las mujeres y las niñas…
brindándoles servicios jurídicos y especializados gratuitos, y aumentando la cantidad de mujeres en los cuerpos de policía y en los principales servicios.

La Oficina de Género de la Policía Nacional de Rwanda forma al personal de la policía para hacer frente a la violencia sexual y de género.


Un proyecto sobre la erradicación de la violencia contra las mujeres llevado a cabo en varias provincias de Afganistán tipifica como delito las costumbres, tradiciones y prácticas que causan daño a las mujeres, e incrementa los servicios de protección para las supervivientes de violencia.


Lea sobre el acceso a la justicia – desafíos, recomendaciones y casos históricos – en el informe insignia de ONU Mujeres El progreso de las mujeres en el mundo: en busca de la justicia.



5. Poner fin a la impunidad frente a la violencia sexual en los conflictos…
juzgando a los culpables en contextos de conflicto y de post conflicto y respetando el derecho de las supervivientes a los programas globales de reparaciones que no creen estigmatización y que tengan un impacto de transformación sobre la vida de las mujeres y de las niñas.

Liberia hace frente al legado de la violencia contra las mujeres.


Desde la adopción en octubre del año 2000 de la histórica resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la mujer, y la paz y la seguridad, el Consejo de Seguridad ha adoptado cuatro otras resoluciones sobre el tema, a saber: 1820 (2008), 1888 (2009), 1889 (2009) y 1960 (2010). Descargue la lista de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU si desea saber más sobre el tema.



6. Garantizar el acceso universal a los servicios esenciales…
siendo, como mínimo, las necesidades urgentes e inmediatas de las mujeres y de las niñas atendidas mediante líneas de emergencia gratuitas que trabajen las 24 horas, contando con intervenciones rápidas para su seguridad y protección, con viviendas y refugios seguros para ellas y sus hijos, con un seguimiento y apoyo psicosocial, con cuidados post violación, y con una ayuda jurídica gratuita para que comprendan sus derechos y opciones.

La violencia dirigida contra las mujeres y las niñas en Afganistán ha resurgido en niveles alarmantes. La historia de Sosan: violencia doméstica en Afganistán habla de los lugares donde las mujeres encuentran refugio y servicios.



7. Brindar formación a aquéllos que trabajan en los servicios esenciales…
especialmente la policía, los abogados y los jueces, los trabajadores sociales y el personal de salud, de modo que se garantice el cumplimiento de normas y protocolos de calidad. Los servicios tienen que ser confidenciales, sensibles y adecuados a las mujeres supervivientes.

La violencia, que afecta a casi el 70 por ciento de las mujeres en algún momento de sus vidas, se ha vuelto una pandemia en Kenya. Vea el vídeo Rompiendo el silencio: el Hospital Nacional Kenyatta trata la violencia de género.


La policía y los jueces están siendo sensibilizados sobre la violencia de género en el Cono Sur.


Consulte el enfoque global del sector de la salud para poner fin a la violencia contra las mujeres en el Centro Virtual de Conocimientos.



8. Otorgar recursos públicos adecuados…
para ejecutar las leyes y políticas existentes, reconociendo el costo y las consecuencias devastadoras de la violencia contra las mujeres, no sólo por las vidas que han sido directamente afectadas, sino para la sociedad y la economía en general, así como en relación a los presupuestos públicos.

Un presupuesto sensible a los asuntos de género lleva al Centro para las Mujeres de Uruguay a ofrecer talleres sobre violencia de género, clases de idioma y de capacitación, asistencia jurídica y otros temas relacionados.



9. Recopilar, analizar y difundir la información nacional…
en materia de la prevalencia, las causas y las consecuencias de la violencia contra las mujeres y las niñas, de los perfiles de las supervivientes y de los culpables, y de los progresos y carencias en la implementación de las políticas, los planes y las leyes nacionales.

Un estudio sobre la violencia de género en Marruecos muestra que aproximadamente el 60 por ciento de las mujeres marroquíes han sido víctimas de alguna forma de violencia recientemente, y que la violencia contra las mujeres es tres veces más probable en las áreas urbanas que en las rurales.


Together for Girls (Juntos a favor de las niñas), un esfuerzo mundial de prevención de la violencia sexual contra las niñas del que ONU Mujeres es socio, hace un llamado urgente para hacer encuestas nacionales. La alarmante revelación de que en Swazilandia un tercio de las niñas han sido víctimas de violencia sexual dio origen a una campaña nacional de educación, fortaleciendo la capacidad de la policía de responder a la violencia sexual y el establecimiento de una corte sensible a los problemas de la infancia. Si desea más información sobre Together for Girls, haga click aquí.


La información sobre la prevalencia, las leyes y otros asuntos se encuentran en El progreso de las mujeres en el mundo y Datos de prevalencia sobre la violencia contra las mujeres: encuestas por país.



10. Invertir en la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres…
para enfrentar las causas de base de la violencia contra las mujeres y las niñas. Las áreas estratégicas son la educación secundaria de las niñas, el hacer avanzar la salud y los derechos reproductivos de las mujeres, el atender las relaciones internas de la violencia con el VIH y el SIDA, y el aumentar la participación y el liderazgo político y económico de las mujeres. La igualdad entre los géneros y la erradicación de la violencia contra las mujeres deben situarse firmemente en el centro del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Hasta un 75 por ciento de las mujeres y niñas del mundo son víctimas de violencia física o sexual en el transcurso de sus vidas. La serie los ODM y el género advierte que a menos que disminuya la violencia contra las mujeres, el logro de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio será imposible.



11. Mejorar la autonomía económica de las mujeres…
garantizando los derechos de las mujeres a poseer tierras y propiedades, a la herencia, a una paga igual por un trabajo igual, y a un empleo seguro y decente. Las oportunidades económicas y laborales desiguales en detrimento de las mujeres son un factor primordial que perpetúa su permanencia en situaciones de violencia, explotación y abuso.

En un país destrozado por años de conflicto, la lucha diaria por sobrevivir es constante, y alimentar a la familia es un desafío diario. Bread Winner, Bread Maker (Ganadora del pan y panificadora) cuenta la historia edificante de algunas mujeres que dan esperanza a miles en los Territorios Palestinos Ocupados.


Millones de mujeres trabajan fuera de sus países cada año y son víctimas de abuso y de explotación. En movimiento: las mujeres trabajadoras migrantes de Nepal cuenta la lucha por sus derechos.



12. Aumentar la conciencia pública y la movilización social…
para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y para permitir a las mujeres y a las niñas que son víctimas de violencia romper el silencio y buscar justicia y apoyo.

Con más de 2 millones de acciones y 600 socios, Di NO – Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres ofrece una plataforma mundial de información, acción y movilización social. Visite el sitio www.saynotoviolence.org/es y publique hoy allí su acción.



13. Involucrar a los medios de comunicación de masas…
en la creación de una opinión pública y en poner en tela de juicio las normas de género perjudiciales que perpetúan la violencia contra las mujeres y las niñas.

Una serie radial y una campaña pública crea el entendimiento entre los hombres y las mujeres para vivir libres de violencia en Nepal.


El Concurso el marido más comprensivo es una iniciativa única que ofrece modelos masculinos positivos.



14. Trabajar para y con los jóvenes en tanto que defensores del cambio…
para poner fin a la violencia contra las mujeres y garantizar que el sistema educativo empodere a las niñas y a los niños de modo de transformar y establecer relaciones de género basadas en la armonía, el respeto mutuo y la no violencia.

El Secretario General de la ONU exhorta a los jóvenes del mundo a decir NO a la violencia contra las mujeres.


Gracias a un subsidio del Fondo Fiduciario de la ONU, los jóvenes de Camboya muestran cómo vivir libres de violencia.


Los adolescentes de la Escuela Secundaria para Niñas Ngara de Nairobi se pronuncian en contra de la violencia sexual y de género.



15. Movilizar a los hombres y a los niños…
de todas las edades y de todos los estratos sociales para que se manifiesten en contra de la violencia contra las mujeres y las niñas, de modo que alienten la igualdad y la solidaridad entre los géneros.

Los activistas de Hombres en pro de la igualdad de género ahora (MEGEN) viajan por Kenya para hablar con otros hombres sobre la importancia de erradicar la violencia contra las mujeres y establecer comunidades pacíficas

lunes, 3 de octubre de 2011

Las líderes mundiales destacan el rol central de la participación política de las mujeres en la democracia



COMUNICADO DE PRENSA DE ONU MUJERES
Para publicación inmediata


Durante la 66ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, las mujeres líderes políticas hicieron un llamamiento firme para aumentar la participación política y la toma de decisiones de las mujeres en el mundo. (Foto:ONU Mujeres/Hilary Duffy.)

Naciones Unidas, Nueva York — Las mujeres representan menos del 10 por ciento de los líderes del mundo. Globalmente, menos de uno en cinco miembros de los parlamentos es una mujer. El 30 por ciento de la cota de masa crítica de la representación de las mujeres en los parlamentos se ha alcanzado o sobrepasado sólo en 28 países. En un evento de alto nivel que se celebró en el día de hoy, durante la 66ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, las mujeres líderes políticas hicieron un llamamiento firme para aumentar la participación política y la toma de decisiones de las mujeres en el mundo. Haciendo énfasis sobre el hecho de que la participación de las mujeres es fundamental para la democracia y esencial para lograr un desarrollo y una paz sostenibles en todos los contextos – en la paz, en el transcurso de un conflicto o después de un conflicto y durante las transiciones políticas – las líderes firmaron una declaración conjunta con recomendaciones concretas sobre los modos de hacer avanzar la participación política de las mujeres.

“Es una solidaridad que está representada aquí hoy por este importante grupo de mujeres que me rodean”, dijo Michelle Bachelet, Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, en el transcurso de este evento. “Nos une un objetivo común: abrir el camino para que las mujeres participen en todas las decisiones que afectan no sólo sus propias vidas, sino también el desarrollo del mundo, a nivel mundial, regional, nacional y local. Si usamos plenamente la mitad de la inteligencia del mundo – la inteligencia de las mujeres – mejoraremos nuestras probabilidades de encontrar soluciones reales y duraderas a los desafíos a los que nos enfrentamos.”

Las signatarias de la declaración conjunta fueron: S.E. Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil; la Honorable Kamla Persad-Bissessar, Primera Ministra de la República de Trinidad y Tobago; S.E. Hillary Rodham Clinton, Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América; Rt. Hon. Baronesa Catherine Ashton, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea; S.E. Roza Otunbayeva, Presidenta de la República Kirguisa; S.E. Tarja Halonen Presidenta de la República de Finlandia ; Sra. Trinidad Jiménez, Ministra de Asuntos Exteriores de España ; Rocio Garcia Gaytan, Ministra de Asuntos de la Mujer, México ; Dra. Aurelia Frick, Ministra de Asuntos Exteriores del Principado de Liechtenstein; Lilia Labidi, Ministra de Asuntos de la Mujer, República de Túnez; Patricia Janet, Baronesa Escocia de Asthal, el Reino Unido ; Vicesecretaria General de la ONU Dra. Asha-Rose Migiro; Helen Clark, Secretaria General Adjunta y Administradora, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y Michelle Bachelet, Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva, Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres.