lunes, 3 de octubre de 2011

Las líderes mundiales destacan el rol central de la participación política de las mujeres en la democracia



COMUNICADO DE PRENSA DE ONU MUJERES
Para publicación inmediata


Durante la 66ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, las mujeres líderes políticas hicieron un llamamiento firme para aumentar la participación política y la toma de decisiones de las mujeres en el mundo. (Foto:ONU Mujeres/Hilary Duffy.)

Naciones Unidas, Nueva York — Las mujeres representan menos del 10 por ciento de los líderes del mundo. Globalmente, menos de uno en cinco miembros de los parlamentos es una mujer. El 30 por ciento de la cota de masa crítica de la representación de las mujeres en los parlamentos se ha alcanzado o sobrepasado sólo en 28 países. En un evento de alto nivel que se celebró en el día de hoy, durante la 66ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, las mujeres líderes políticas hicieron un llamamiento firme para aumentar la participación política y la toma de decisiones de las mujeres en el mundo. Haciendo énfasis sobre el hecho de que la participación de las mujeres es fundamental para la democracia y esencial para lograr un desarrollo y una paz sostenibles en todos los contextos – en la paz, en el transcurso de un conflicto o después de un conflicto y durante las transiciones políticas – las líderes firmaron una declaración conjunta con recomendaciones concretas sobre los modos de hacer avanzar la participación política de las mujeres.

“Es una solidaridad que está representada aquí hoy por este importante grupo de mujeres que me rodean”, dijo Michelle Bachelet, Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, en el transcurso de este evento. “Nos une un objetivo común: abrir el camino para que las mujeres participen en todas las decisiones que afectan no sólo sus propias vidas, sino también el desarrollo del mundo, a nivel mundial, regional, nacional y local. Si usamos plenamente la mitad de la inteligencia del mundo – la inteligencia de las mujeres – mejoraremos nuestras probabilidades de encontrar soluciones reales y duraderas a los desafíos a los que nos enfrentamos.”

Las signatarias de la declaración conjunta fueron: S.E. Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil; la Honorable Kamla Persad-Bissessar, Primera Ministra de la República de Trinidad y Tobago; S.E. Hillary Rodham Clinton, Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América; Rt. Hon. Baronesa Catherine Ashton, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea; S.E. Roza Otunbayeva, Presidenta de la República Kirguisa; S.E. Tarja Halonen Presidenta de la República de Finlandia ; Sra. Trinidad Jiménez, Ministra de Asuntos Exteriores de España ; Rocio Garcia Gaytan, Ministra de Asuntos de la Mujer, México ; Dra. Aurelia Frick, Ministra de Asuntos Exteriores del Principado de Liechtenstein; Lilia Labidi, Ministra de Asuntos de la Mujer, República de Túnez; Patricia Janet, Baronesa Escocia de Asthal, el Reino Unido ; Vicesecretaria General de la ONU Dra. Asha-Rose Migiro; Helen Clark, Secretaria General Adjunta y Administradora, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y Michelle Bachelet, Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva, Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres.

miércoles, 31 de agosto de 2011

ONU ALERTA SOBRE ALTO INDICE DE IMPUNIDAD EN CASO DESAPARICION EN COLOMBIA


En el marco de la celebración del Día Mundial de las Desapariciones, Juan Carlos Monge, representante en Colombia del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, dijo que la lucha contra la impunidad en Colombia no ha sido suficiente.

En Colombia la cifra de desapariciones es dramática, de acuerdo con el Registro Nacional han sido reportadas 61.604 personas, de las cuales se han encontrado con vida cerca de 10 mil, y muertas más de 2.300. En cuanto a desapariciones forzadas, aún se desconoce la suerte de más de 15.800 ciudadanos.

"Se ha avanzado a nivel judicial con importantes sentencias, pero para la magnitud de casos no resueltos el nivel de impunidad sigue siendo muy alto", afirmó Monge.

Por su parte, el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, pidió al Gobierno reglamentar la Ley 14.08 de 2010, que contempla aspectos fundamentales para la desaparición forzada, como la caracterización genética de un individuo desde su ADN y el manejo y administración de cementerios.

“Instamos al Gobierno Nacional para que en desarrollo del artículo 15 de esta herramienta legal, se avance muy rápidamente en el proceso de reglamentación, para que los instrumentos, medidas y mecanismos que prevé tenga la eficancia que todos deseamos en la lucha contra esta práctica repudiable”.

El Defensor del Pueblo reveló que Bogotá es la ciudad con mayor número de personas desaparecidas (más de 15.500), y que los departamentos que reportan más casos de presuntas desapariciones forzadas son Antioquia, Valle, Meta, Putumayo, Nariño y Santander.

martes, 9 de agosto de 2011

La ONU, Celebra el día Internacional de los Pueblos Indígenas



las mujeres tejiendo paz, en la guajira seguimos resisitiendo por la defensa de los Derechos Humanos de los pueblos indigena en especial por nuestro pueblo wayuu, que a sufrido la por culpa de las multinacionales, de los grupos paramilitares q han Desplazado a muchas familias de sus territorio.
nuestra resistencia siempre sera mantener nuestra Voz en alto para no permitir mas injusticia ni atropellos contra nuestro pueblo wayuu.
Hoy 9 de Agosto de 2011, La ONU celebra el día Internacional de los Pueblos Indígenas.
09 de agosto, 2006 - La celebración hoy del Día Mundial de los Pueblos Indígenas debería provocar una seria reflexión sobre los críticos desafíos que enfrentan estas comunidades, dijo el Secretario General de la ONU, Kofi Annan.

“Resta mucho por hacer para aliviar la pobreza que afecta a los pueblos indígenas; para protegerlos de las masivas violaciones a los derechos humanos; para acabar con la discriminación que, por ejemplo, obliga a muchas niñas indígenas a abandonar sus escuelas”, dijo Annan en un mensaje.

Se estima que hay más de 370 millones de personas pertenecientes a los pueblos originarios, en 70 países. Muchas de ellas soportan la falta de servicios básicos de salud, tienen acceso limitado a la educación, pierden el control de sus tierras y viven en la marginalidad económica y social.

Entre las actividades programadas para este día en la sede de la ONU en Nueva York se incluye una jornada completa de debates, exhibiciones artísticas, presentaciones culturales y la proyección de una película.

Entre los oradores figura la actriz peruana Q’orianka Kilcher, de origen quechua, quien protagonizó el film de Hollywood “El Nuevo Mundo” en 2005.

El debate este año se desarrollará en torno al tema “Asociación para la Dignidad y la Acción” el enfoque central de la Segunda Década de los Pueblos Indígenas del Mundo, que se inició en 2005.

La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Colombia, por su parte, renovó su llamamiento a los grupos armados para que eviten los ataques a poblaciones indígenas.

La agencia advierte periódicamente que los grupos indígenas colombianos están en peligro permanente de muerte y desapariciones forzadas a causa de más de 40 años de guerra civil. El tráfico de cocaína ha obligado a miles a escapar de sus tierras ancestrales hacia países vecinos.

“Los desplazamientos forzados llevan a la pérdida de las tradiciones, cultura y lenguaje y a menudo a la desintegración de la identidad”, dijo en Ginebra la portavoz de ACNUR, Jennifer Pagonis.

La celebración hoy ocurre a dos meses de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada por el recientemente creado Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en su sesión inaugural en Ginebra.

Se espera que la Asamblea General de la ONU adopte formalmente la Declaración hacia fines de 2006. Sus impulsores consideran que se convertirá en un instrumento esencial para la protección de los derechos de los pueblos originarios.

Kofi Annan consideró la Declaración “un instrumento de significación histórica para el adelanto de los derechos y la dignidad de los pueblos indígenas”, y agregó que “las perspectivas, preocupaciones, experiencias y cosmovisiones de los pueblos indígenas tienen un papel crucial que jugar en la solución de los desafíos globales”. “Los pueblos indígenas alrededor del mundo siguen viviendo en condiciones difíciles y en peligro”, dijo por su parte el Director General de la oficina de la ONU en Ginebra, Sergei Ordzhonikidze, la semana pasada. “Persisten muchas diferencias importantes entre los intereses de los pueblos indígenas y el desarrollo nacional o privado, entre la existencia de los pueblos y las políticas y proyectos públicos”.

Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva del Fondo de la ONU para Población (FNUAP) dijo que su agencia se ocupa especialmente de los “miles de mujeres indígenas víctimas de la violencia de género que necesitan protección legal y servicios de salud, la alta tasa de mortalidad materna de las mujeres indígenas, y la escasa información acerca de la salud reproductiva y sexual y el desarrollo de oportunidades para jóvenes y adolescentes indígenas”.

lunes, 8 de agosto de 2011

¿Candidatas de ‘relleno’?

Mujeres sin afiliación ideológica ni carrera política harán parte de las listas de partidos y movimientos para los comicios de octubre. La premura por cumplir el 30% de participación femenina tiene a las colectividades regalando avales y disputándose a las pocas mujeres con trayectoria en el ejecutivo.
En menos de seis meses cuatro colectividades le ofrecieron a Angélica Lozano un aval para lanzarse al Concejo de Bogotá. Pese a que lleva 14 años de carrera política, nunca había recibido tal cantidad de ofertas en tan poco tiempo.
“Hace unos años las mujeres en la política éramos utilizadas para ‘cargar ladrillos’, no se nos tenía en cuenta en la creación de programas de gobierno ni en aspectos ideológicos, mucho menos éramos concebidas como candidatas”.
Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente una década después. La premura por cumplir con el 30% de la cuota de género obligada en la reforma política, ha provocado que mujeres como Lozano se hayan convertido en una de las preseas que los partidos políticos se disputan a menos de una semana de que se acabe el plazo para inscribir las listas a concejos, asambleas y juntas administradoras locales (JAL) en el país.

“Los partidos y movimientos tienen la necesidad de cumplir con la cuota de género y además de alcanzar votos para pasar el umbral. Por eso tienen en la mira a las mujeres que tenemos carrera política”.
El caso de Lozano no es único. A lo largo y ancho del territorio nacional las colectividades están librando una pelea por quedarse con las mujeres que tienen algo de representatividad en sus regiones.
Y es que mientras las aspirantes a diferentes cargos de elección popular desfilan por los pasillos de los directorios de los partidos con la esperanza de que se les otorgue un aval, mujeres que en muchos casos no han tenido más contacto con la política que el de votar, se están convirtiendo en aspirantes a cargos públicos en todo el país.
En los pasillos de las sedes políticas ya son conocidas como las ‘mujeres de relleno’, personajes cuya única misión es la de ayudar a partidos y movimientos a cumplir con la cuota de género del 30% de representatividad. En ciudades como Cali y Pereira el cierre de inscripción de listas se está llenando con candidaturas improvisadas.
Ir a:
Requisito: Pasado judicial limpio
Quitándoles avales a los hombres
Cuota de género, necesaria

Requisito: Pasado judicial limpio
En la capital del Valle la falta de mujeres con aspiraciones políticas tiene “desesperados” a los partidos políticos. Cualquier mujer con un pasado judicial limpio es una potencial candidata en Cali.
Cambio Radical, el Partido Liberal y el Partido Verde han sido los más perjudicados con la sanción de la reforma política.
Según el senador de Cambio Radical, Carlos Fernando Motoa, “ha sido muy difícil encontrar mujeres que quieran ser candidatas, aunque en muchas ocasiones lideran procesos al interior de sus comunidades, prefieren hacerse a un lado cuando se trata de dar la cara. Esto ha puesto en serios problemas a los partidos para encontrar la cuota”.
El caso del Partido Liberal no ha sido diferente. Según la candidata al concejo Clementina Vélez la falta de oportunidades para que las mujeres se desarrollen en el ámbito político son muy pocas.

“Las mujeres siempre tenemos que luchar más, para que una mujer siga en este camino tiene que trabajar el triple de lo que hace un hombre. Esa es la causal de que en este momento no hayan mujeres y que los partidos estemos corriendo para cubrir la cuota”.
La aspirante no obstante califica esta situación como “triste” pues cree que las candidatas “no pueden salir por obligación, ni bajo presión, ni fuerza. La participación debe ser espontánea y que responda a la identidad que se genera con un partido”.
Por su parte, Dilian Francisca Toro, senadora del Partido de la U, aseguró que será muy probable que en las listas de su colectividad se encuentren candidaturas improvisadas.
“Debido a que la ley entró en vigencia hace muy poco tiempo, los partidos no estábamos preparados. Las candidaturas relleno estarán en todas las listas, porque los liderazgos femeninos consolidados en el país son muy pocos”.
En el Valle ni Cambio Radical, ni ASI, ni el Partido Conservador, ni el Polo Democrático han definido las mujeres que estarán en sus listas hasta el momento.
Quitándoles avales a los hombres
En Pereira el panorama es igual. De seis mujeres que aspiran al concejo por el partido de la U, solo Esperanza Acevedo, reconocida política, está haciendo campaña. Otras colectividades que ya habían inscrito sus listas completas, tuvieron que pedirlas de regreso a la Registraduría luego del concepto que emitió el Consejo de Estado sobre la cuota de género. Esto implicó que los jefes de los partidos tuvieran que negociar con los candidatos a los que se les quitaría el aval, para darle paso a las mujeres que cumplirían con la cuota.
“Aunque estoy de acuerdo con la cuota de género, creo que entró en un momento poco oportuno. En el departamento de Risaralda hemos tenido inconvenientes al interior del partido, porque muchos hombres no querían renunciar a su aval”, aseguró el senador Carlos Enrique Soto del partido de la U.
Soto considera que la reforma provocará un incumplimiento de la norma pues “es imposible imponerle a una mujer a que sea candidata. Si ellas no quieren no es necesario que la ley las obligue. La democracia no es de imposición ni de obligaciones”.
Según un artículo publicado por el diario La tarde, el partido de la U, con cuatro mujeres, es el que más candidatas tiene entre sus listas al concejo de la capital valluna y el Partido Verde es el que menos, con sólo una.

Cuota de género, necesaria
Las organizaciones que defienden los derechos de la mujer aseguran que la cuota de género es necesaria para cambiar el escenario político de Colombia.
“Las cuotas definitivamente son necesarias y ayudan a ir posicionando a las mujeres en la política. Aunque se asegura que se les da espacio no ha sido así, las condiciones en las que compiten las mujeres son diferentes, y por eso es muy importante que el gobierno asegure ese mínimo de participación”, asegura Amalia Alarcón, Oficial de Género del Plan de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Con ella coincide Beatriz Quintero, Secretaria de la Red Nacional de Mujeres, quien considera que, “los cuerpos legislativos deben ser mixtos, si hablamos de democracia se debe hablar también de paridad. Si los partidos están corriendo para cumplir con la cuota de género, es porque no han generado espacios para que la mujer se integre a ellos”.

Votebien

domingo, 31 de julio de 2011

BAHIA PORTETE ESPERA EL RETORNO

POR FABRINA ACOSTA. PUBLICADO EN DIARIO DEL NORTE 29 DE JULIO DE 2011



FACOSTA2511.BLOGSPOT.COM

“Nuestro cementerio no tenía muertos por violencias,

Sino por enfermedad y vejez, Portete es territorio de paz”

Debora Barros


El mes de Abril de 2004 inesperadamente trajo un abrupto episodio de violencia para la comunidad de Bahía Portete en la alta Guajira, se ha escrito mucho al respecto y siguen miles de preguntas sin respuestas y el territorio ancestral aún no se recupera del suceso traumático; hoy quiero concentrar estas letras en homenaje a las víctimas y a las lideresas que en medio de la exigencia han tenido que reservar el dolor para continuar la lucha por el respeto de sus derechos como seres humanos y comunidad indígena.


Es lamentable saber que la comunidad de Bahía Portete padeció un estilo de masacre con una característica relevante y mayormente dolorosa: la violencia contra las mujeres, como en un interés de los victimarios por desarraigar el liderazgo femenino y con ello matar esperanzas.

Tuve la oportunidad de caminar el territorio y ver el escenario desolado que dejó la violencia, he escuchado relatos de los sucesos y he sido testigo social de la gestión humanitaria que se les ha encomendado y han liderado tres mujeres: Carmen Fince, Debora y Telemina Barros, las he escogido a ellas (sin intención de excluir a otros líderes) como representantes de un pueblo que clama por lo que le pertenece ellos no piden nada que les sea impropio, ellos quieren retornar a su territorio ancestral porque ahí nacieron, crecieron y desconocidos (“conocidos”) los expulsaron, son desplazados del dolor de la guerra o de la envidia del poder, son ejemplo de resistencia y buscadores de la verdad, aun no pierden la esperanza de la justicia, ellos quieren recuperar su espacio natal y que se les respete el regalo sagrado de la vida.

Debora, Telemina y Carmen representan a un pueblo que incansablemente desde ese oscuro abril de 2004, solicitan la posibilidad de retornar y reverdecer el territorio que les pertenece por naturaleza, esto para que sus corazones cargados del dolor de la muerte y la desaparición de sus seres queridos recuperen un poco la tranquilidad en razón de volver a habitar su espacio; sé que la nobleza del pueblo nativo de bahía Portete espera con cordura volver a caminar la fina arena de su territorio y permitir así que las almas sagradas de sus muertos encuentren paz en el más allá.

En este sentido, no se trata de un retorno para recobrar unos bienes materiales como el pensamiento occidental lo haría, esto trasciende a lógicas espirituales y del SER, el pueblo de Portete busca volver a coexistir en armonía con su territorio, sus muertos y sus vivos, pero sobre todo lograr que las almas encuentren la calma y dejen de penar por causa de tantos actos de injusticia, invisibilidad y negligencia ocurridos en este espacio terrenal.

La masacre de Portete reclama justicia y el camino para ello es el RETORNO, un retorno real, con el pueblo real, con los dueños reales donde se posibilite el nuevo comienzo de una historia que les pertenece por disposición y herencia ancestral.

sábado, 9 de julio de 2011

Wayuu Munsurat: Un telar para la Paz



Luego de pernoctar en Valledupar inicié mi viaje hacia la Península de la Guajira. El verde paisaje que había apreciado desde que dejé Santa Marta se fue transformando en uno desértico a medida que avanzábamos por una carretera en reconstrucción.


Al acercarnos a Riohacha, la capital de la provincia de la Guajira, me comuniqué telefónicamente con Débora Barros Fince, la coordinadora de la organización Mujeres Tejiendo Paz, quien me respondió desde el hospital donde acababa de dar a luz. Con ella se encontraban sus compañeras del grupo, entre ellas Telemina Barros Fince, encargada del tema de género, y Betty Granadillo.

Las mujeres wayuu son tejedoras en sentido simbólico y material. Es alrededor de ellas que este pueblo indígena teje las relaciones grupales, su línea de descendencia y la pertenencia a un clan. También son diestras tejedoras de chinchorros y mochilas, patrimonio material y motivo de prestigio wayuu. Pero fue en abril de 2004 cuando se dieron a otro tejido, uno más complejo y más riesgoso: el tejido de la paz.


La génesis de Mujeres tejiendo Paz
Inmediatamente me puse en marcha para encontrarme con Telemina y Betty. Caminando por el paseo que corre paralelo al mar Caribe me crucé con muchas mujeres wayuu, algunas luciendo la tradicional manta o wayuusheín y otras vistiendo a la usanza occidental, pero todas orgullosas de ser mujeres, como quiera que son ellas quienes en no pocas oportunidades han representado al pueblo wayuu.

Telemina, una mujer de unos 35 años, tiene tanto de belleza como de coraje. Ella hizo parte de las mujeres que enterraron a las víctimas de la masacre de Bahía Portete (Alta Guajira), perpetrada el 18 de abril de 2004 por paramilitares, y luego lideró el grupo que fue al tribunal de Barranquilla a preguntarle cara a cara al jefe paramilitar ‘Jorge 40’ por esos asesinatos, pese a las amenazas que existían contra su vida.

En efecto, el 18 de abril de 2004, cerca de 600 mil habitantes de Bahía Portete se levantarían con la luz del sol, pero una hora después, la oscuridad ensombrecería sus vidas para siempre. Hacia las siete de la mañana, un grupo de paramilitares autodenominados Frente Contrainsurgencia Wayuu, del bloque norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, con apoyo de integrantes del batallón de Cartagena del Ejército Nacional y de algunos miembros de la etnia wayuu, perpetraron acciones brutales que concluyeron con el asesinato de Rosa Fince Uriana, Margoth Epinayú y Rubén Epinayú; y la desaparición de Diana Fince Uriana y Reina Fince Pushaina. Además fue encontrado un cuerpo calcinado. Como consecuencia, prácticamente todos sus pobladores huyeron hacia Venezuela a buscar refugio con sus hermanos de raza.

Sin embargo, cuando se produjo la masacre ni los medios de comunicación la registraron, sólo lo hicieron semanas después. Estos hechos habrían quedado en el olvido y la impunidad si no fuera por la valentía de las mujeres wayuu.

Y es que las hermanas Débora y Telemina, luego de secar las lágrimas por la pérdida de sus familiares, se agruparon con otras mujeres para crear la organización Mujeres Tejiendo Paz, o Wayuu Munsurat, donde la lana de chivo viene siendo la revelación de la verdad y el telar, la unión con otras mujeres.

¨La organización Wayuu Munsurat ha venido realizado un trabajo de visibilizar la violación de los derechos humanos y de los derechos de los pueblos indígenas, no ha sido fácil estar en los diferentes escenarios por lo que siempre existe mucho riesgo¨, explica Telemina, cuyo espíritu ha resistido esta calamidad sin dejar huellas de dolor en su rostro, ni rastro de temor en su actitud.

¨En 2009 nos convertimos en una de las fundadoras de la organización binacional de mujeres wayuu, con el fin de seguir trabajando más unidas con las integrantes del pueblo wayuu en el territorio de la Guajira venezolana y así seguir difundiendo nuestros derechos y luchando por ellos¨, agrega Betty, una joven y decidida wayuu.

La masacre no se quedó en el olvido y tampoco en la impunidad. De hecho, ya fue objeto de investigación por parte del grupo de memoria histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, y en el ámbito judicial hay dos victimarios condenados y otros enfrentando procesos.


Crónica de una masacre anunciada

La presencia de los paramilitares en la zona y su interés por controlar el puerto de Bahía Portete- ruta del narcotráfico y el contrabando-, no eran desconocidos. Por el contrario, estas pretensiones habían suscitado el rechazo de algunos sectores de la comunidad wayuu, en particular de la Asociación Indígena de Autoridades Tradicionales de Bahía Portete, de la cual Margoth Fince era líder.

Su hijo, Vicente Gutiérrez, contó a un medio de comunicación que él sabía que venían los paramilitares y que le advirtió a su madre, pero que ella –de 70 años- le dijo que era más importante que se salvaran los jóvenes.

Tres días antes de la masacre, Débora Barros Fince, quien se desempañaba como inspectora de Policía de Uribia –la capital wayuu- advirtiendo la amenaza paramilitar, avisó a las Fuerzas Armadas sobre el inminente peligro. No obstante, no recibió apoyo.

El informe de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación asegura que hubo negligencia institucional. Además indica que los paramilitares llegaron en dos carros, uno particular y otro del Ejército Nacional; y que la víspera de la masacre, un sargento del Batallón Cartagena transportó al grupo de paramilitares hasta la ranchería de José María Barros, alias ‘Chema Bala’, en la Alta Guajira.

¨La masacre de Bahía Portete: Mujeres en la Mira¨, como se titula el informe de dicha Comisión, no sólo reconstruye los hechos del 18 de abril ¨cuando paramilitares torturan y asesinan a por lo menos seis personas, cuatro de ellas mujeres, profanan el cementerio, saquean y queman varias casas, generando el desplazamiento forzado de 600 indígenas wayuu¨, sino que también da cuenta de las múltiples formas de agresión sexual contra las mujeres.

“Rompieron la ley indígena de que en una disputa las mujeres wayuu no se tocan. Y es que tocar violentamente a una mujer, si bien no la matan físicamente, sí la matan por dentro”, comentó Betty.

La brutalidad de las torturas y de la violencia sexual ejercida es evidencia de que los paramilitares buscaban amedrentar a las mujeres liderezas, herir el honor de los hombres wayuu y sembrar el terror en toda la comunidad.

Miedo si suscitó, pero las mujeres no se amilanaron.


Accediendo a la justicia
El informe de la Comisión estableció que la masacre fue planeada y coordinada por Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40′, capo del bloque norte de las Autodefensa Unidas de Colombia, y por Arnulfo Sánchez alias ‘Pablo’, jefe del Frente Contrainsurgente Wayúu (FCW), con apoyo de José María Barros Ipuana alias ‘Chema Bala’, integrante del pueblo wayuu.

Telemina cuenta que han recibido todo tipo de intimidaciones, desde amenazas, hasta atentados, pasando por hostigamientos. ¨ Inclusive por parte de instituciones del gobierno hemos recibido persecución política y calumnias por parte de ellos¨.

¨A pesar de los riesgos, hemos estado en las audiencias tanto de procesos de la justicia ordinaria, como en las versiones libres de la ley de justicia y paz, (de los procesos que le siguen a) ‘Jorge 40’, ‘Pedro 16’, ‘Pablo’, Chema Bala’, y ‘Adrian Bernier’, entre otros.

Telemina reconoce que ¨es normal sentir miedo¨, pero señala que ¨al mismo tiempo todas esas persecuciones nos dan fortaleza para seguir adelante. Nosotras estamos en la búsqueda de la verdad y de la justicia, seguimos buscando que se revele el lugar donde están las desaparecidas y que se sepa qué pasó con ellas, y así mostrarles a todos lo que ocurrió en Bahía Portete. Y otra razón de nuestra lucha –no menos importante- es el retorno de nuestra comunidad al territorio¨, declara enfáticamente.

La mayoría de los desplazados a Venezuela ya regresaron a Colombia, pero no a Bahía Portete, pues aún merodean por allí los victimarios o sus lugartenientes. De hecho unas pintadas que hicieron los paramilitares en los muros ilustrando el abuso sexual a las wayuu, aparecen retocadas de tanto en tanto. Para que retornen los pobladores de Bahía Portete a su territorio ¨se necesita la voluntad del gobierno, que asuma su responsabilidad y que le den garantías (de seguridad) a nuestra comunidad¨, afirma Telemina.

A fin de revelar la verdad de los ataques, las familiares permitieron que se les practicara exámenes forenses a las víctimas, ¨aún a costa de nuestras tradiciones¨. Además ¨hemos demostrado fortaleza, prudencia y valor al momento de enfrentar a los victimarios como en el episodio reciente, cuando alias ‘Pedro 16’ estuvo en nuestro territorio buscando a las desaparecidas, quien fue respetado en su dignidad y en ningún momento fue agredido ni tocado por alguno de nuestros hombres¨.

Cuándo se le pregunta a Telemina, qué tan cerca está de que se haga justicia, ella no se aventura a vaticinar plazos. ¨Lo único que podemos decir es que las liderezas y líderes de la comunidad han emprendido una lucha y trabajo importante en búsqueda de la justicia y se ha logrado mucho, aunque todavía falta. Entre los logros es que haya dos personas condenadas – José María Barros Ipuana y su sobrino Adrian Agustín Bernier Barros- así como la captura de alias ‘Pablo’, y que a ‘Jorge 40´ se le imputaran cargos¨. Este último fue extraditado a Estados Unidos.

La mayoría de las víctimas mortales de esta masacre fueron mujeres y también lo son la mayor parte de quienes están en la búsqueda de la verdad y la justicia, y más aún, de la construcción de la paz. ¨La paz para nosotras es todo –manifiesta Telemina- Es algo que no se puede describir. Algo claro es que nosotras las mujeres somos símbolos de paz, es una forma de decir lo que es paz y día a día luchamos por ella¨.


Por: Ángela Castellanos Aranguren
Periodista invitada